El viaje a las montañas, la ribagorza (Parte 1)

Si el peregrino quiere iniciar un viaje distinto, deberá alejarse de la capital y dirigir su mirada hacia las montañas. Allí encontrará la respuesta. Un nuevo que tendrá que apuntar en su cuaderno de bitácora. La ribagorza.

ribagorza

Esta comarca situada en el pirineo aragonés presenta dos ecosistemas distintos de norte a sur. Dos mundos que se abren ante el viajero. Seguidos por el instinto de los nómadas, ese que resuelve los problemas más difíciles de la subsistencia, cogemos el camino de la frontera mientras los álamos nos dan la bienvenida en este paisaje más acogedor.

Una vez allí, seguimos el río Noguera Ribagorzana para traspasar el límite entre Cataluña y Aragón. Nadie te espera en la frontera. Sólo la paz que la flora y la fauna traen consigo en las nogueras que ceden su nombre al río. Si el peregrino está cansado de andar mochila en mano, puede aprovechar la primera rivera que aparezca ante sus ojos para tomar provisiones y retomar con fuerza la segunda parte del camino.

Para terminar nuestra caminata sigue a este afluente del Ebro. Nos gustaría seguirle todo el camino, más allá de fronteras y pueblos, pero el recorrido son 130 kilómetros hasta verlo morir en el Segre, en Lérida.
Dejamos pues a un lado a este simpático río y seguimos caminando hasta el pueblo más cercano, en busca de una pensión dónde poder descansar para afrontar la siguiente jornada.

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