La fiesta de la longaniza

No sólo hay de montañas y de paisajes se recuerda a La Ribagorza. De hecho, en estos días los periódicos se hacen eco de ella por la enorme longitud de sus longanizas, extendidas por el pueblo en la Fiesta Anual de La Longaniza. Más de 8000 visitantes se acercaron para coger un trozo de longaniza de los más de 1000 kilos que repartía la Asociación de Fabricantes de Longaniza de Graus.

longaniza

Por haber había hasta en las farolas del pueblo. Eso sí, estás eran de gomaespuma y sin aliñar. A las seis de la tarde se comenzó a preparar el tremendo chorizo. Sobre las 20.45, comenzaron a echar carne al asador, para que sólo 15 minutos después se voltease la longaniza para diversión de los asistentes. Los organizadores se percataron de que tanto embutido podía estragar y añadieron ciertos eventos para hacer más dinámica la jornada.

Como si de luchadores medievales se tratase, los comerciantes recibían a los asistentes vestidos con los trajes típicos de 8 siglos atrás. El grupo Pingaliraina le añadió ambientación al espectáculo. La música también ayudo a digerir el largo chorizo marrón.
Por si acaso nos habíamos quedado con hambre, también se celebró el Primer Concurso de Tapas de la Ribagorza. Eso sí, sin olvidar que cada uno de los participantes del certamen debía presentar dos topas pero una de ellas con longaniza. El veredicto se hará público en unas horas.

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