Rutas del Vino por Aragón: Campo de Cariñena

 
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Esta ruta se centra en la localidad de Cariñena, que da nombre a una D.O., y alrededores. La región se encuentra situada al pie del sistema Ibérico, en pleno valle del río Ebro, entre los curso del río Huerva y el Jalón y la sierra de Algairén, en extremo meridional de la provincia de Zaragoza. Son numerosas las alusiones de los literatos clásicos españoles dedicadas al vino cariñena, considerado, durante mucho tiempo, uno de los mejores vinos de este país. Aquí, el mayor esplendor económico, el progreso y la expansión del viñedo vinieron a finales del siglo XIX, impulsados por la crisis de la filoxera en Francia. La vinífiera mazuela llegó a ser tan importante en la zona que adoptó el nombre de su población más importante: cariñena. SIn embargo, los avatares de la historia y la plaga de filoxera hicieron desaparecer casi por completo este viduño, ocupando su lugar la variedad garnacha, destacable por su elevado contenido de azúcar y por producir vinos gruesos y poderosos. Durante un siglo, el tino de cariñena se caracterizó por tener un alto grado alcohólico (casi siempre cercano a los 15 grados) y un intenso color. Era un vino hecho a medida para exportadores franceses y españoles, que lo utilizaron para la mezcla con vinos tintos de otras latitudes, muchos más ligeros y frágiles. Sin embargo, desde hace unos años, la zona está recuperando la preciada variedad cariñena y, poco a poco, sus vinos han sabido quitarse de encima el sambenito de la fortaleza alcohólicay la excesiva vinosidad, para integrase en el mundo de vino de calidad, cuyo futuro es mucho más prometedor que su pasado.

Esta ruta empieza en Mezalocha, un antiguo asentamiento romano ubicado en la margen izquierda del río Hueva, entre espectaculares paisajes llenos de barrancos y cañones. A continuación se visita Cariñena, situada en la vía Antonina, que unía Cesaraugusta (Zaragoza) con Laminium (Córdoba). En la antigua Cariniana, los romanos dejaron un estanque para regadío, la disposición cuadriculada de las calles principales en el casco antiguo y la elaboración de vino, que se consumía por gusto pero también por sus efectos medicinales. Aquí se entran un buen número de bodegas, tanto pequeñas y familiares (por ejemplo Bodegas Morte, Bodegas Añadas o Solar de Urbezo) como grandes y espectaculares, como la Cooperativa San Valero y Grandes Vinos y Viñedos. Vale la pena hacer una visita al museo del vino D.O Cariñena, ubicado en una antigua bodega modernista del año 1918 rehabilitada, donde se muestra medio millar de piezas (entre ellas una prensa del sigo XVII) bellamente expuestas, de manera que también lucen los elementos constructivos de la antigua bodega. El museo, que acoge además la sede del Consejo Regulador de la D.O., fue rehabilitado y ampliado en 2005. Una de las grandes celebraciones tradicionales de la localidad es la fiesta de la Vendimia, que tiene lugar a finales de agosto e incluye degustación de vinos y productos alimenticios de calidad, animación callejera, conciertos y exposiciones culturales. Es una fiesta que atrae a numerosos visitantes de localidades vecinas y de puntos muy remotos de España.

La ruta discurre por Villanueva de Huerva y Tosos para hacer un alto en Fuendetodos, la villa donde nació Francisco de Goya. La casa natal del artista, restaurada en 1946 tras la los desperfectos causados por la guerra civil y convertida en museo en 1985, ostenta el título de Monumento Histórico-Artístico, y está ambientada con mobiliario y enseres contemporáneos de la época en la que vivió el pintor. También Se puede visitar el museo del Grabado de Goya, que expone algunas de las obras más famosas del pintor de las series Los Disparates, Tauromaquia, Los Desastres de la Guerra y Los Caprichos.

Finalmente, el recorrido transita por Azuara y Muel, capital de la cerámica en Aragón, para terminar en Almonacid de la Sierra, donde se pueden visitar las Bodegas Bioenos  los Viñedos y Bodegas Pablo.

 

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