Visitando el Jardín Botánico de Zaragoza

La forma de como se llegó a crear el Jardín Botánico de Zaragoza es una de las anécdotas más interesantes dignas de ser contadas, la cual se inicia en el año de 1796, fecha en la cual la “real sociedad económica aragonesa de amigos del país” decide crear a este hermoso entorno.

Por la forma de como se lo creó es la parte más anecdótica, ya que se utilizó a diferentes semillas que procedían de distintos materiales vegetales, unos cuantos aragoneses y otros en cambio que procedían de Sevilla, Valencia, Barcelona, Madrid, América y París. Con esto se logró mostrar la influencia de la ilustración así como también de las ideas de este grupo en la capital aragonesa.

Lastimosamente durante la guerra de la independencia todo este entorno fue destruido, debiendo posteriormente ser utilizado algunos trabajos para su rehabilitación, algo que se logró gracias a la dirección de Florencio Ballarín Causada, quien era médico y naturalista que analizó perfectamente cada una de las especies de las plantas que tendrían que volver a ocupar este espacio en cada una de sus plazas así como también en los distintos jardines de Zaragoza. Javier Winthuysen fue un pintor y paisajista a la vez que llegó en el año de 1924 y que fue el encargado de remodelar este jardín así como también toda la zona en donde se encontraba emplazado el Parque Grande, que también conocido como parque de Primo de Ribera y que hoy se le conoce como parque de José Antonio Labordeta.

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