La Chinatown maña

Movidos por el mito del Barrio Chino Zaragozano surgido a mediados del siglo pasado, el viajero se dirige a una de las bibliotecas públicas de la ciudad. Tipo de publicación: Prensa escrita Tema: Barrio Chino. Sección: Sucesos. Nada ni un suceso malsonante en más de 20 periódicos de la época. Descubrimos las luces de un barrio oscuro.

zaragoza

Los comercios que se anuncian en la Calle Verónica son sólo bares dónde se vende cerveza y se pueden contemplar espectáculos flamencos. Podríamos decir que es como el Argüelles madrileño de entonces, un par de calles estrechas con mala fama y mucha fiesta. A menudo, se podrían destacar redadas de los agentes de la ley en busca de algún que otro sospechoso, por no haber no había ni prostitución. Eso lo dejábamos para la Calle Madrid, famosa muchos años después.

Otra de las enormes diferencias con Nueva York o Barcelona, es que el Barrio Chino de Zaragoza tampoco tenía Chinos. Ni un chino en kilómetros a la redonda, recordemos que estamos en pleno franquismo y la inmigración brilla por su ausencia. Tampoco existían fumaderos o locales donde consumir más droga que unas cervezas.
El viajero devuelve el último de los archivos a la bibliotecaria. Traspasa las puertas de la biblioteca y camina de noche por esas calles que parecen embrujadas. De pasada, se escucha la conversación de unos chicos que hablan del duende de Zaragoza. Quién sabe si este sólo es otro mito infundado.

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